protección civil

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jueves, 3 de marzo de 2011

Derrames de Substancias Peligrosas


Un programa de gestión de residuos debe abarcar todos los residuos generados, tanto los
no peligrosos como los peligrosos y debe contener los aspectos siguientes:
la ejecución del programa, en función de sus implicaciones dentro del organigrama
de responsabilidades.
Responsable o responsables que supervisen y comprueben la correcta aplicación y
incluyendo todas las operaciones de gestión externa: recogida, transporte,
almacenaje y posterior tratamiento final (incineración, tratamiento físico-químico o
vertido controlado).
Nivel de recursos necesarios. Se debe conocer y evaluar el coste del programa
clasificados e identificados en función de su peligrosidad y/o destino final.
Identificación. Todos los productos considerados como residuos deben estar
reutilización, recuperación, tratamiento en el propio laboratorio o racionalización de
compras al objeto de reducir en lo posible la generación de residuos.
Minimización/reducción. Deben estudiarse y valorarse las posibilidades de
mantenerla actualizada.
Inventario. Debe confeccionarse una relación de los residuos generados y
de residuos, provisto de los elementos de seguridad necesarios.
Almacén. Debe disponerse de un espacio separado del laboratorio para almacén
para la recogida y el transporte de los residuos.
indicando las prendas de protección que deben utilizarse.
Medidas de seguridad. Deben establecerse las medidas de seguridad necesarias
actuación en caso de vertidos o derrames, o de cualquier incidente que pueda
producirse. Asimismo deben indicarse las pautas de actuación en caso de una
emergencia.
Actuación en caso de accidentes/incidentes. Se deben dar las instrucciones de
existencia y las características del programa de gestión de residuos adoptado, su
ejecución y la responsabilidad que se derive.
Formación e información sobre el programa. Todo el personal ha de conocer la
estén destinados a tratamiento y/o gestión externa, comprobar que tanto la empresa
encargada del transporte como la empresa tratadora estén reconocidas como tales
por la Administración y que cumplen todos los requisitos administrativos (hojas de
seguimiento, declaraciones de residuos, etc.).
Vigilancia sobre el proceso. Es obligación del productor de residuos, cuando estos
Recogida y transporte. Se deben facilitar los recipientes y etiquetas adecuados

Espacios Confinados Materiales Peligrosos

miércoles, 2 de marzo de 2011

Contador Geiger

Un contador Geiger es un instrumento que permite medir la radiactividad de un objeto o lugar.
Radiación de fondo. Alfa, beta y gamma
Está formado, normalmente, por un tubo con un fino hilo metálico a lo largo de su centro. El espacio entre ellos está aislado y relleno de un gas, y con el hilo a unos 1000 V relativos con el tubo.
Un ion o electrón penetra en el tubo (o se desprende un electrón de la pared por los rayos X o gamma) desprende electrones de los átomos del gas y que, debido al voltaje positivo del hilo central, son atraídos hacia el hilo. Al hacer esto ganan energía, colisionan con los átomos y liberan más electrones, hasta que el proceso se convierte en una «avalancha» que produce un pulso de corriente detectable. Relleno de un gas adecuado, el flujo de electricidad se para por sí mismo o incluso el circuito eléctrico puede ayudar a pararlo.
Al instrumento se le llama un "contador" debido a que cada partícula que pasa por él produce un pulso idéntico, permitiendo contar las partículas (normalmente de forma electrónica) pero sin decirnos nada sobre su identidad o su energía (excepto que deberán tener energía suficiente para penetrar las paredes del contador). Los contadores de Van Allen estaban hechos de un metal fino, con conexiones aisladas en sus extremos.

Historia
El primer dispositivo llamado "Contador Geiger", que sólo detectaba partículas alfa, fue inventado por el físico alemán Hans Geiger y su colega neocelandés Ernest Rutherford en 1908. En 1928 el propio Geiger mejoró el dispositivo con la ayuda del entonces estudiante Walther Müller, de forma que era capaz de detectar un mayor número de radiaciones ionizantes.
La versión actual del contador fue desarrollada por el físico Sidney H. Liebson en 1947. Este dispositivo tiene una duración mayor que los dispositivos originales de Geiger y precisa de un voltaje inferior.